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Los 49ers son el mejor equipo de la NFL y otras certezas de la Semana 13



El golpe sobre la mesa fue imponente. San Francisco dejó claro a los Eagles y, de paso a toda la NFL, que ahora mismo no hay un equipo más completo y más en forma que los de la bahía. Los Eagles salieron con la intención de que no les sucediera lo mismo que en sus últimas cuatro citas porque un inicio lento ante los 49ers podría costarles muy caro.


En ataque comenzaron moviendo el balón con relativa solvencia hasta llegar a la Redzone. Dos visitas a la zona roja en sus dos primeros drive y en ninguna de ellas lograron entrar en la End Zone para anotar un touchdown. Que la defensa niner aguantara esas dos primeras embestidas iba a tener más importancia de lo que parecía en un principio.


La puesta en escena de la defensa de Philadelphia fue aún más impresionante. Dos 'tres y fuera' seguidos y un botín de -6 yardas totales para el ataque de los Niners en todo el primer cuarto por las más de 120 que acumulaba la ofensiva eagle. Pero esa enorme diferencia no se traducía en el marcador más que en seis puntos. La defensa de Philadelphia apostó por tratar de eliminar a McCaffrey de inicio, muy atentos a él tanto en la vía terrestre como aérea. Eso y tratar de poner presión en Purdy, Reddick empezó fuerte el partido y los 49ers parecían totalmente atascados en sus primeras series de ataque.


Pero tras esos dos 'tres y fuera' seguidos todo cambió. Con los Eagles ocupados en CMC, Purdy encontró a Kittle en rutas cruzadas hacia el interior, a Aiyuk como recurso de emergencia fuera de los números cuando llegaba la presión en terceros downs y a Deebo en screen y check downs aprovechando las virtudes del jugador con más yardas after catch por recepción de toda la NFL. Es peligroso centrarse en un solo arma de las que tiene San Francisco en ataque porque cualquiera de las otras puede destrozarte. Y lo peor que puede pasar es que lo hagan todas a la vez, porque entonces es cuando ya no sabes dónde poner tu atención. Los 49ers visitaron por primera vez la Redzone y anotaron un touchdown, la visitaron una segunda y touchdown también.


El centro de la defensa de Philadelphia se volvió muy vulnerable, sus LBs tuvieron un día horrible y comenzaron a perseguir sombras, a picar en las 'missdirections', a comerse bloqueos, a fallar en los placajes. Deebo Samuel se volvió imparable con el balón en las manos y, curiosamente, si los 49ers acostumbran a construir su ataque sobre la carrera de McCaffrey y que después el resto de protagonistas vayan apareciendo, en este partido el orden fue el contrario: cuando Kittle, Aiyuk y Deebo pusieron todo en marcha, cuando el ataque tomó ritmo, fue cuando McCaffrey comenzó a hacerse dueño del partido. La outside zone funcionó en todo su esplendor y Juszczyk y Kittle brillaron en el trabajo sucio, abriendo autopistas con sus bloqueos y dejando que CMC campara a sus anchas, no solo corriendo, también como receptor.


Llegó un momento en el partido en el que mirando la hoja de estadísticas, todas y cada una de las estrellas ofensivas de los Niners tenían números importantes acumulados, todos hacían daño por todas partes, la defensa de Philadelphia no tenía soluciones y los 49ers se habían marchado en el marcador. La exhibición ofensiva de San Francisco fue bestial y, no, no me olvido de Brock Purdy, que estuvo absolutamente colosal. Cuando todos tus recursos ofensivos están brillando y tú no comentes un error, es que tu partido como QB es excelente, pero si a eso le sumas la tranquilidad y el acierto con el que Purdy manejó el pocket en las situaciones en las que el front de los Eagles conseguía meterle presión, cómo fue capaz de poner el balón en las manos de sus receptores con precisión, tomando muy buenas decisiones, con los balones fuera de los números a Aiyuk y los pases a seam a Kittle, un pase extraordinario a un wheel route de McCaffrey, algún tercer down a Jennings… No se le puede pedir mucho más a un QB que eleva el sistema del que disfruta.


Y la defensa de San Francisco no solo tiene el mérito de haber aguantado al principio, también lo tiene por haber erradicado por completo la carrera de Philadelphia, por poner mucha presión en Hurts y forzarle errores o que se tuviera que quitar el balón de encima. Los San Francisco 49ers fueron superiores en todo y salieron del partido con la sensación de ser un equipo superior y más que probablemente, ahora mismo, el mejor de la NFL y un candidato firme a ganar el anillo. Con el nivel que mostraron el domingo en Philadelphia va a ser difícil que alguien pueda superarlos.


Y por último, hay que fijarse en las implicaciones clasificatorias que tiene este resultado. Los 49ers se colocan a un partido de los Eagles y gozan de un calendario relativamente amable mientras a Philadelphia se le viene encima un duelo clave ante los entonados Cowboys a domicilio, con la conferencia y la división en juego –aunque en caso de empate, los Eagles serían primeros frente a Dallas en este momento; no así en la conferencia con los 49ers, que con esta victoria se pondrían primeros en caso de tener el mismo récord– y todo con unos dubitativos Lions que las últimas semanas no convencen pero que siguen en disposición de hacerse todavía con el Seed1. Se ha puesto preciosa la lucha por los Playoffs en la NFC.

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