Los protagonistas de las Finales de Conferencia: Super Bowl de ratificaciones
- Ing. Hector Rodriguez

- 30 ene 2024
- 2 Min. de lectura
Sí, es cierto que Travis Kelce tuvo un partido apoteósico aderezado de recepciones dignas de malabarista. También es verdad que Rashee Rice tuvo un partido más ad hoc al de un veterano consagrado que al de un novato. También es justo mencionar a Isiah Pacheco como gran complemento terrestre a la línea ofensiva de los Chiefs por soportar a la defensiva más agresiva de la liga. Sí, todos lo hicieron bien. Y sí, el football es un deporte de equipo. Pero también es cierto que todos pudieron brillar porque Patrick Mahomes, quien se reafirmó como uno de los mejores quarterbacks en la historia del juego, volvió a tener una velada donde rozó la perfección.
Hostilidad en el ambiente, el MVP y la mejor defensa de la temporada estaban enfrente. Otra vez, se presentó un partido sin margen de error y, nuevamente, Patrick Mahomes se encargó de tomar a los Chiefs como a un gatito por el cuello y depositarlos en otro Super Bowl. Juego casi infalible. Solo 9 pases fallados, 241 yardas, cero entregas de balón. Su línea ofensiva no permitió más que dos capturas, pero muchas fueron evitadas por la movilidad de Patrick. Travis Kelce tuvo su momento de fotografía, pero precedido de una maniobra completamente anormal y brillante de su quarterback.
Ningún highlight o estadística de algún otro jugador de Kansas City puede desligarse de Mahomes porque todo inicia con él. No hay libreto para él, no importa que tanto se le estudie, tiene una capacidad única para generar jugadas altamente productivas cuando el script se rompe, sea un acarreo de 10 yardas, una múltiple escapada para terminar lanzando en movimiento con brazo contrario o una decisión de lanzar un bombazo en vez de buscar un acarreo para consumirse el reloj. Se puede tener un plan A, B y C, pero con Mahomes siempre hay que esperar el plan D. A ese nivel de planeación hay que llegar, porque Mahomes ha alcanzado una comprensión del juego casi total en tiempo récord, ningún quarterback jamás había llegado a cuatro Super Bowls antes de cumplir 30 años.









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